Venta libros "Oikonomía" y "Reforma e Ilustración"




Oikonomía. Economía Moderna. Economías
Oferta sólo venta directa: $ 12.000.- (IVA incluido)

2da. edición - Ediciones ONG Werquehue - 2020
ISBN: 978-956-402-214-7
516 pp. / 16x23 cm. / Encuadernación rústica con solapas

Acerca de la economía, en su doble condición de disciplina "científica" y actividad capitalista de mercado, es posible preguntarse: ¿por qué el lucro (ni siquiera la ganancia) cobró mayor relevancia que el trabajo y la producción?, ¿por qué se le considera una 'ciencia' al modo de las ciencias naturales?, ¿por qué la política terminó siendo puesta a su servicio?, ¿ha sido o es el único sistema de sustento viable, correcto, eficiente o benigno?, ¿es un mero sistema técnico o una proyecto que contiene una cultura con sus ideas, moral e instituciones?
Este libro busca contestar las preguntas antedichas desde una perspectiva crítica, que pone en tela de juicio a la "ciencia económica" y al capitalismo de mercado desde la revisión de sus relaciones con lo ético, religioso, cultural, social, filosófico, político e histórico. Para ello se recurre a una mirada transdisciplinaria que busca romper los rígidos límites y el reduccionismo de la economía dominante, en un momento donde urge una revisión de la economía y de lo económico.

Patrocinaron este libro: 
- Federación de Sindicatos del Holding Heineken CCU
- Caritas Chile
- Magíster en Gestión Cultural de la Universidad de Chile
- Magíster en Desarrollo a Escala Humana y Economía Ecológica de la Universidad Austral de Chile
- Escuela de Ingeniería y Ciencias de la Universidad de Chile

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Reforma e Ilustración. Los teólogos que construyeron la Modernidad
Oferta sólo venta directa: $ 12.000.- (IVA incluido)

2da. edición - Editorial Ayun - 2012
ISBN: 978-956-8641-11-5
476 pp. / 
16x23 cm. / Encuadernación rústica con solapas

La Modernidad, la tradición cultural anglosajona post Reforma Protestante, sigue vigente en nuestras ideas, moral, instituciones y, por ende, en nuestras vidas cotidianas. Puntualmente, dicha tradición tiene como principal fundamento intelectual al movimiento de la Ilustración; el que, a su vez, se nutre de la Reforma Protestante en su versión calvinista o reformada.
Este libro expone esas relaciones y su rol en el desarrollo de la ciencia experimental, el derecho y la política, la moral y la economía modernas y en la construcción del mundo contemporáneo. Para ello se trabajan los textos originales de autores como Isaac Newton, John Locke, Adam Smith, Jean-Jacques Rousseau, entre otros, quienes a pesar del tiempo transcurrido son cruciales para explicar y criticar nuestra época.

* Para leer el Índice y Presentación del libro: pincha AQUÍ.
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“El impuesto a la riqueza es el impuesto de estos tiempos (no el IVA)”




Entrevista a Daniel Zucman:“El motor del crecimiento económico es el acceso masivo a la educación y la salud; es la cooperación, la calidad de las instituciones. Nunca se ha dado el caso de que sólo un puñado de multimillonarios haya impulsado el crecimiento en un sentido significativo”


Cristóbal Otero y Juan Andrés Guzmán


La discusión pública sobre los superricos --sobre cómo llegaron a serlo y si conviene que tributen por su patrimonio-- está dominada por argumentos económicos. Eso hace olvidar que la extrema riqueza provee extremo poder y que por lo tanto estamos ante un problema político.

Gran parte de las políticas públicas que el economista Gabriel Zucman propone para Chile en esta entrevista están pensadas con la convicción de que la democracia necesita controlar el poder que tienen los extremadamente ricos. La extrema riqueza permite “influir en las políticas y en la ideología que domina en la sociedad; permite comprar competidores y luchar contra la autoridad fiscal. Por esa razón, hay una tensión profunda entre la extrema concentración de riqueza y las instituciones democráticas”, dijo Zucman a TerceraDosis.

Zucman está entre los 20 economistas más citados del mundo (es el 16) y elaboró las propuestas de impuesto al patrimonio de Bernie Sanders y de Elizabeth Warren. El desafío político que nos plantea la extrema riqueza lo ha abordado en su libro La riqueza oculta de las naciones, donde examina cómo se formaron y expandieron los paraísos tributarios; y en El triunfo de la injusticia: Cómo los ricos evaden impuestos y cómo hacer que paguen, que publicó con Emmanuel Saez en 2019. En esas y otras investigaciones destaca que una estrategia defensiva clave de los superricos es la capacidad de ocultar lo que tienen

Hoy los Estados no son capaces de hacer tributar de verdad a los superricos porque estos controlan su patrimonio a través de sociedades de fachada. Zucman pone el acento ahí, en esa opacidad. No avanzaremos en reducir la desigualdad ni en controlar el poder de los superricos si no enfrentamos ese secreto. Por ello cree que una forma real de generar un cambio profundo en la sociedad chilena es que el Estado haga un catastro de quién tiene qué y use esa información para generar un impuesto a la riqueza. Aquí explica cómo.

Pero, ¿y si los superricos deciden irse cuando los hagamos tributar? Para Zucman la competencia tributaria, que les permite amenazar con mudarse a jurisdicciones de baja tributación, es una política que se puede cambiar. “No es una ley de la naturaleza. Es una elección que hacen los países. Y pueden hacer otras elecciones. Por ejemplo, decir, ‘no vamos a aceptar la competencia fiscal’. Y decidir que si un multimillonario se va de Chile, igual tendrá que seguir pagando impuestos durante un número de años, que puede depender del número de años en que fue residente fiscal allí.” La razón es clara: “Si te beneficiaste de la infraestructura chilena y de los trabajadores chilenos y de todos los bienes públicos que se proporcionaron colectivamente en Chile, es perfectamente lógico que todavía tengas que pagar como si fueras residente en Chile por un número de años”, explicó.

-Llevas mucho tiempo abogando por un registro global de activos. ¿Puedes describir a grandes rasgos lo que tienes en mente?

-La idea es esta: los países tienen registros de bienes inmuebles y de la tierra desde hace mucho tiempo. Una de las principales reformas durante la Revolución Francesa fue justamente la creación de un registro de bienes raíces, que en esa época representaba esencialmente toda la riqueza. Pero hoy la riqueza financiera es mucho más importante y no tenemos un registro de ella. No sabemos quiénes son los dueños de las corporaciones, de la deuda pública, de los activos en las instituciones financieras, etc. Entonces la idea busca, primero, ampliar el registro de bienes inmuebles que ha existido durante siglos para incluir a los activos financieros. Segundo, busca conectar los distintos registros nacionales con uno a nivel global. Porque hoy la acumulación de riqueza se produce a nivel mundial, especialmente para los muy ricos que tienen activos en diferentes países.

-Pero ¿por qué querríamos tener hoy un registro de la riqueza financiera?

-Crear transparencia sobre la propiedad financiera es importante por varias razones. Primero, porque como falta información sobre la riqueza financiera, no estamos gravando todas las formas de riqueza. Si consideramos que la riqueza financiera está mucho más concentrada que los bienes inmuebles y la tierra, tiene sentido ampliar el impuesto hacia allá. Y para hacerlo es necesario saber quién es dueño de qué.

Un segundo motivo es que las personas acumulan riqueza para protegerse de las turbulencias de la vida, para tener una red de seguridad; pero los muy ricos no acumulan por eso; a ellos la riqueza les provee poder. Les permite influir en las políticas y en la ideología que domina en la sociedad; les permite comprar competidores y luchar contra la autoridad fiscal. Por esa razón, hay una tensión profunda entre la extrema concentración de la riqueza --que significa extrema concentración de poder-- y las instituciones democráticas. Necesitamos instituciones que permitan regular el poder que da la riqueza y crear transparencia. El registro de quién posee qué, es una forma posible de regular parte de ese poder. O dicho a la inversa: el poder de la riqueza es aún más extremo cuando es opaco. Siempre hemos estado creando instituciones que hacen posible ejercer algún control democrático sobre la propiedad y la riqueza; y siempre hay que estarlas actualizando.

-Algunos pueden pensar que no es factible construir ese registro dadas las innumerables dificultades para seguir los pasos de la riqueza.

-Al contrario, yo creo que esto es bastante fácil. Cuando se crearon los registros inmobiliarios hace siglos, no teníamos computadores y sin embargo se hizo. La riqueza financiera no es más complicada que la inmobiliaria. Los mercados financieros están muy centralizados. En cada país, por lo general, tienes lo que se conoce como “depósito central de valores”, que actúa como el último contador de los propietarios de acciones y bonos que se han emitido en ese país.

-En tu libro La riqueza oculta de las naciones argumentas que los bancos tienen esta información. Luego preguntas, ¿por qué no puede el Estado tener esa información?

-Exactamente. La información sobre la propiedad de la riqueza financiera ya existe en las instituciones privadas. No solo está en los depósitos sino también en bancos comerciales, los fondos de inversión, etc. Los intermediarios financieros están obligados, en virtud de las leyes contra el blanqueo de capitales, a identificar a los beneficiarios efectivos del patrimonio que gestionan. Por ejemplo, si abro una cuenta bancaria en un banco de Estados Unidos, de Chile, de Francia y manejo esa cuenta a través de empresas ficticias o de fideicomisos, eso no cambia el hecho de que el banquero tiene que conocer, por la normativa vigente, la identidad del beneficiario final. Si el banquero no sabe o decide no averiguarlo, está violando la legislación que sustenta el sistema financiero moderno. Así que la información existe, pero no se utiliza con fines estadísticos ni para crear transparencia. Entonces solo hay que centralizarla y usarla para promover el bien público. Además de servir para evaluar los impuestos sobre el patrimonio, hay otros usos legítimos. Por ejemplo, si se quieren aplicar sanciones internacionales, como se ha propuesto en estos días en el caso de los oligarcas rusos.

-Si es tan fácil y la Unión Europea ha estado presionando para que se impongan sanciones a los oligarcas, ¿por qué no se ha usado esta información?

-Al principio de la guerra entre Rusia y Ucrania, tenía cierta esperanza de que se hiciera un esfuerzo por identificar las posesiones en el extranjero de los oligarcas rusos, muchas de las cuales están en la Unión Europea --en lugares como Luxemburgo y Malta-- o en Gran Bretaña. Pero no ha habido mucho progreso. Se han incautado algunos yates, algunas mansiones, propiedades aquí y allá, pero no ha habido un intento sistemático por identificar la riqueza de los rusos fuera de Rusia y congelarla. Me parece que muchos no tienen interés en ese tipo de transparencia porque, bueno, en los paraísos donde participan los oligarcas rusos también están los multimillonarios de la UE y de Estados Unidos. Y todos se benefician de la opacidad actual.

-A propósito, ¿qué diferencia encuentras entre un oligarca y un multimillonario? En Chile tenemos un nivel de desigualdad y de concentración de la riqueza mayor que en Rusia[1] y, sin embargo, los medios que hablan sin problemas de los “oligarcas rusos” llaman a nuestros superricos “millonarios” o “élite económica”. Entonces, ¿cómo identificamos a los oligarcas? ¿O todos los millonarios son oligarcas?

-No soy fan de la distinción entre multimillonarios y oligarcas, porque en realidad hay muchos puntos en común entre los multimillonarios rusos, chilenos y estadounidenses. Todos se han beneficiado enormemente de las leyes de cada país, del sistema fiscal, de la regulación o desregulación de la propiedad, etc. Los multimillonarios rusos compraron empresas a un precio muy barato y las vendieron a un precio muy alto. Muchos multimillonarios en los EE.UU. y en otros países también hacen lo mismo. Los multimillonarios en Rusia tienen tasas de impuestos efectivas muy bajas, a veces cerca de cero; y en EE.UU. también. Hace unos meses una filtración mostró que Jeff Bezos, Elon Musk, Warren Buffett y muchos otros, pagan casi cero en impuestos. Así que hay muchos, muchos puntos en común y creo que esa distinción no tiene sentido.

-Volviendo al registro, ¿qué datos debería tener? ¿El movimiento de las cuentas bancarias, la participación en empresas?

-Creo que la lógica del registro de bienes raíces funciona bien y se puede partir desde ahí. Por ejemplo, ¿de quién son las casas en Santiago? La principal limitación de los registros actuales es que a veces identifican sólo a las empresas ficticias o fideicomisos que nominalmente tienen el control, por lo que el primer paso debería ser registrar no al intermediario sino al beneficiario final. Luego se pueden agregar otras formas de riqueza. El Gobierno chileno emite bonos del Estado, ¿quiénes son los dueños? Muchos bonos están en manos de intermediarios financieros, pero en última instancia son propiedad de personas. Lo mismo para las acciones en empresas que cotizan en bolsa, ¿quiénes son los propietarios de esas empresas? Todos los países tienen registro de al menos las grandes participaciones en esas empresas. En Chile, de hecho, hay una amplia información disponible para las autoridades fiscales sobre la propiedad de las empresas. Lo que hay que hacer es registrar quién es el propietario de esos activos.

-Supongamos que el nuevo gobierno en Chile quisiera crear un registro de activos. ¿Qué pasa con la riqueza que está en los paraísos fiscales? ¿Cómo podría un país pequeño como Chile obligar a los paraísos fiscales a proporcionar esta información?

-Lo primero que diría es que una política como esta es más eficaz si se lleva adelante con cooperación y coordinación internacional. Pero, dicho esto, hay muchas cosas que se pueden hacer a nivel local. Por ejemplo, la mayor parte de la riqueza de los hogares chilenos más ricos está invertida en activos locales: en acciones de empresas chilenas, bienes inmuebles chilenos, bonos chilenos. Por lo tanto, la creación de transparencia sobre los propietarios de esos activos es posible y supondría un gran avance en la medición de la riqueza. 

Ahora, sobre la riqueza en el extranjero, diría que la autoridad ya recibe alguna información de los bancos extranjeros, con el intercambio automático de información que se creó en 2017 bajo el auspicio de la OCDE. Esa información no se utiliza mucho, o de manera sistemática, para medir la riqueza real. Pero está ahí, en algún lugar en las computadoras de la autoridad tributaria chilena, por lo que podría ser usada para por ejemplo para cuantificar los activos reales. No estoy diciendo que todos los bancos financieros de Suiza, Panamá y de jurisdicciones similares cooperen veraz y honestamente. Algunos lo hacen y otros no. Para los que no, se necesita alguna forma de sanción.

-Tal vez sería necesario que un conjunto de países en América Latina --digamos Brasil, Chile y Argentina-- se unieran para sancionar a los países que no quieran colaborar.

-Por supuesto, es más fácil hacer estas cosas colectivamente, cuando varios países dicen ‘OK si un paraíso fiscal se resiste a enviar información precisa, impondremos sanciones como la retención de impuestos y pagos a ese país’. Pero hay cosas que se pueden hacer ya. Porque la falta de una coalición se puede usar como argumento para decir “no podemos obtener cierta información así que no deberíamos recopilar ninguna información”. Y la verdad es que el 90% de la información relevante sobre los ricos en Chile puede ser recogida por las autoridades chilenas. Por otra parte hay que considerar que los paraísos fiscales o paraísos secretos son jurisdicciones muy pequeñas, a veces ni siquiera son países, por lo que la idea de que un país como Chile no puede hacer nada para obligar a las Islas Vírgenes Británicas o las Islas Caimán a cooperar, de verdad, no tiene sentido.

-El economista Lucas Chancel en la presentación del Reporte sobre desigualdad en el mundo 2022 [2] propone complementar los impuestos sobre la riqueza con un descuento o una tasa adicional, dependiendo de si el patrimonio está invertido en sectores verdes o en sectores contaminantes. ¿Crees que un registro de activos podría ayudar a una política medioambiental?

-Sí. La idea es tener tasas de impuesto sobre la riqueza que podrían variar en función de los tipos de inversiones que la gente hace. Así que si algunas personas invierten en energía verde y otras invierten en combustible fósiles, podrían tener diferentes tasas. Pero para hacer eso, necesitas mucha más información sobre los tipos de inversiones que la gente hace, los tipos de activos que poseen, y ahí es donde el registro ayudaría.


El motor de la prosperidad

-Dices que hay una amenaza para la democracia en la extrema riqueza. A partir de eso me gustaría saber ¿qué tienes en mente cuando piensas en un multimillonario? Estoy pensando, por ejemplo, en lo que Greg Mankiw argumenta en un artículo: que los extremadamente ricos lo son por su inteligencia y su habilidad. Por otro lado, tenemos a la congresista Alexandria Ocasio Cortez que representa a muchos cuando dice que cada multimillonario es un fracaso político. ¿Qué ves tú cuando ves a un multimillonario?

-Una vez le pregunté a Greg Mankiw si creía que la concentración extrema de la riqueza puede ser corrosiva para las instituciones republicanas y democráticas y él me dijo que sí. La gente sabe que hay una tensión entre la concentración extrema de la riqueza y la posibilidad de que una democracia funcione bien. Es una idea muy antigua que fue central en los Estados Unidos, desde su Revolución. James Madison, el padre de la Constitución de EE.UU., que sigue siendo un héroe para los republicanos como Greg Mankiw, escribe muy claramente, a finales del siglo XVIII, que la concentración de la riqueza es corrosiva para la República; es tan malo como estar en un estado de guerra, y que el papel de los partidos políticos debe ser evitar la acumulación excesiva de riqueza en unas pocas manos. Es una idea que tiene mucho sentido común.

-No estoy seguro de que en Chile eso sea de sentido común. Durante mucho tiempo ha dominado la idea que expresó Pinochet: “hay que cuidar a los ricos para que den más”. La lógica es que dado que ellos producen el crecimiento tenemos que protegerlos.

-Claro, algunas personas tienen esta creencia de que la clave del crecimiento económico es un puñado de empresarios muy meritorios que tienen ideas brillantes, que crean empresas y que eso es lo que impulsa el progreso humano, el crecimiento económico, etc. Pero cuando miras los datos, la historia del mundo, eso simplemente no es cierto. El motor del crecimiento económico es el acceso masivo a la educación y la salud; es la cooperación, la calidad de las instituciones y la confianza social en instituciones. Todo eso importa mucho, mucho más. Todas las historias de crecimiento exitosas son estimuladas por las fuerzas que he descrito y nunca se ha dado el caso de que sólo un puñado de multimillonarios haya impulsado el crecimiento o el progreso económico en un sentido significativo. Si fuera cierto, habría un ejemplo que podrían señalar, pero no lo hay. Así que esta ideología de que necesitamos unos pocos individuos extremadamente ricos para elevar el nivel de vida simplemente no es cierta. La lección principal de la historia económica es que no es así como funciona el proceso de crecimiento económico. Los países se vuelven prósperos a través de la cooperación de millones de individuos bien educados, con buena salud, y que confían entre sí.

Por otra parte, la ideología que has descrito asume que si haces tributar a los ricos ellos van a cambiar radicalmente su comportamiento. Creo que este segundo elemento también es un error. Mira, por ejemplo, a Bill Gates: cuando creó Microsoft en 1975, la tasa del impuesto corporativo en los EE.UU. era del 48%. La tasa máxima del impuesto a la herencia era del 77%. La tasa máxima del impuesto a la renta era del 70% a nivel federal, más algunos impuestos a nivel de estado. No creo que él pensara “no, no voy a crear Microsoft porque hay demasiados impuestos”. Hoy, cuando preguntas a los empresarios qué es importante para ellos en su decisión de crear empresas, dicen cosas como ¿puedo contratar trabajadores bien formados? ¿trabajadores productivos y felices? ¿Tengo acceso a un gran mercado donde la gente tenga el poder adquisitivo para comprar mis productos? Importan también ciertas regulaciones para los negocios. Y mencionan los impuestos al final de la lista, en el número 7 u 8. Los impuestos simplemente nunca son un factor muy importante en la decisión de crear un negocio.

-Me gustaría problematizar las dos ideas que planteaste. Primero, si pensamos en Walmart que hoy es el mayor empleador en Estados Unidos, uno podría decir que sus dueños --los Walton, que son una de las familias más ricas del país-- proporcionan muchos puestos de trabajo, por lo que son bastante importantes para la economía estadounidense. Por otra parte, es cierto que Bill Gates no tenía en mente las tasas de impuesto que tendría que pagar cuando fundó Microsoft, pero hoy, si le suben los impuestos, ¿no estaría dispuesto a irse a lugares con tasas más bajas? Tal vez ahí los impuestos sí podrían importar, ¿no?

-Respecto de lo primero, el hecho de que los Walton sean accionistas o controladores de Walmart no tiene ninguna implicancia sobre la productividad del negocio. Podrían ser sustituidos por otros accionistas o por fondos de pensiones y no habría diferencia. Lo que tiene influencia es el CEO de Walmart. Y eso es cierto incluso cuando los fundadores del negocio están vivos. Por ejemplo, el hecho de que Bezos sea el gran accionista de Amazon no es la razón por la que Amazon es eficiente. Lo que importa es quién dirige la empresa y eso es muy distinto de quién es el dueño de la empresa.

Respecto de si los impuestos hacen que las personas se vayan a otros países, el problema aquí es la competencia fiscal. Y me gustaría destacar que esa competencia no es una especie de ley de la naturaleza. Es una elección que hacen los países. Y pueden hacer otras elecciones. Por ejemplo, decir, “no vamos a aceptar la competencia fiscal” y que, si un multimillonario se va de Chile, igual tendrá que seguir pagando impuestos en ese país durante un número de años, que puede depender del número de años en que fue residente fiscal allí. Chile y Estados Unidos representan dos casos polares en este sentido. Si te haces multimillonario en Chile y te mudas, inmediatamente no tienes que pagar más impuestos ahí. Estados Unidos es el caso opuesto. Si naces ahí y a los dos meses te mudas, vas a tener que pagar impuestos en ese país hasta que mueras, porque los impuestos se basan en la ciudadanía. Lo que digo es que se podría tener un punto intermedio, en el que se paguen impuestos dependiendo del número de años que tengas de residencia fiscal. Porque si has creado una gran fortuna en Chile, eso es genial, pero sabemos que toda creación de riqueza es un proceso social. Así que si te beneficiaste de la infraestructura chilena y de los trabajadores chilenos y de todos los bienes públicos que se proporcionaron colectivamente en Chile, es perfectamente lógico decir que todavía tienes que pagar como si fueras residente en Chile. Esto podría ser por un número de años y con créditos fiscales para compensar los impuestos que podrías pagar en tu nuevo país, sobre todo si te mudas a un paraíso fiscal.

-En EE.UU. se puede renunciar a la ciudadanía y entonces ya no se pagan impuestos en los EE.UU.

-Es cierto. Pero existe lo que se conoce como “impuesto de salida” por renunciar a la ciudadanía. Pero creo que más poderoso que ese impuesto de salida es hacer que el millonario siga pagando impuestos en ese país, por un número de años. Insisto: la competencia fiscal es una elección política. Y no es una elección que se haya debatido de forma transparente y democrática, para ser sinceros. Si nos fijamos en las negociaciones internacionales y en el impuesto corporativo mínimo del 15%, es una buena ilustración de la idea de que podemos elegir entre la competencia y la cooperación.


Vendedores de evasión

En 2019, Zucman junto a otros dos investigadores publicaron en el American Economic Review el articulo "Evasión Tributaria y Desigualdad", en el que analizan los antecedentes tributarios de los países escandinavos (Noruega, Suecia y Dinamarca), las filtraciones del banco HSBC (Swiss Leaks) y del estudio jurídico Mossac Fonseca (Panamá Papers). Descubren que los bienes y recursos escondidos en los paraísos tributarios no pertenecen a los escandinavos ricos en general, sino específicamente a los superricos. Es decir, no es el 1% el que evade más sino el grupo que está en el top de la distribución: el 0,01%.

Este hallazgo contradice los modelos tradicionales que tiene la economía para entender la evasión fiscal y según los cuales ésta depende de las tasas de impuesto, de la probabilidad de ser atrapado evadiendo y del castigo cuando se es atrapado. El problema es que el que tiene 10 millones de dólares y el que tiene 100 millones se enfrentan a las mismas tasas, y están sometidos a la misma vigilancia por la autoridad ¿Por qué la evasión se dispara en el grupo más alto?

Para entender el problema el artículo cambia el foco desde la demanda por evadir (el súper rico) a la oferta para evadir: los bufetes y los bancos de inversión que venden sofisticados esquemas de evasión que la autoridad tributaria falla en detectar. Esos vendedores de esquemas, dice Zucman, internalizan el costo de ser eventualmente sorprendidos evadiendo. Y para reducir ese costo no ofrecen sus servicios a muchos clientes, porque para atenderlos sería necesario tener muchos empleados y siempre está el riesgo de tener un empelado ético que filtre las operaciones a la autoridad. La forma de reducir el riesgo es ofreciendo esos servicios al pequeño grupo de los más ricos.

Este cambio de foco hacia los proveedores sugiere una vía de solución para la evasión. Dado que estos fabricantes de esquemas toman su decisión internalizando el costo de ser atrapados, a los investigadores les parece que una solución para reducir la evasión es aumentar ese costo al punto que ya no sea negocio[3]. “Si los que hacen las políticas estuvieran sistemáticamente dispuestos a sacar del negocio a quienes facilitan la evasión, entonces la oferta de servicio caería y la evasión de los más ricos se reduciría dramáticamente”, escriben los autores en el paper.

-¿Para ti los servicios que proveen esquemas de evasión y que distorsionan la ley están vinculados con la extrema riqueza?

-Exactamente. Cada vez que hay una riqueza extrema, también hay toda una industria de defensa de la riqueza para protegerla. Las personas muy ricas buscan maneras de minimizar los impuestos; y también compran medios de comunicación para influir en la ideología y en las políticas. Y luchan en contra de las políticas que podrían ser malas para su negocio como las leyes antimonopolio. Eso es lo que mucha gente rica hace en todas partes, todo el tiempo, y en todas las épocas. Bueno a veces la gente también da su riqueza a organizaciones benéficas, pero lo cierto es que hay una tensión entre la riqueza extrema y dos cosas: el proceso democrático y el buen funcionamiento de la economía de mercado, que se distorsiona cuando algunos actores tienen mucho más poder que otros. Así que incluso si sólo te preocupa la eficiencia del mercado te tienes que preocupar de la extrema riqueza.

-En ese artículo dices que, dado que los que proveen servicios de elusión (bufetes tributarios, bancos de inversión, etc.) son centrales para que los más ricos evadan entonces habría que castigarlos mucho más y así los más ricos se quedarían sin esos mecanismos. Esa propuesta es bastante lógica. Sin embargo me parece que fue así como Estados Unidos enfrentó en los ‘80 la guerra contra el narcotráfico. Pensó que el problema eran los proveedores y decidió atacar a los cárteles colombianos. Y durante un tiempo los derrotaron, pero como la demanda no se redujo, surgieron otros proveedores en México. Entonces, me pregunto si el foco en los proveedores es adecuado.

-Creo que hay que hacer las dos cosas bien: regular la oferta y la demanda. Una cosa que me llama la atención es que a lo largo de la historia ha habido grandes cambios en la evasión de impuestos que, en su mayor parte, se originan en cambios en las normas sociales que a veces fomentan la evasión y a veces la desincentivan. Para decirlo de otra manera, los gobiernos siempre eligen qué mercados van a permitir. Algunos mercados se consideran repugnantes y son prohibidos. El mercado de la evasión de impuestos es uno de los que a veces se ha considerado que no debería existir. Durante algunos periodos se consideró que no debía ser legal vender herramientas que permitieran a la gente evadir impuestos, como compañías ficticias, o las famosas cuentas bancarias en suiza. En otros momentos, en cambio, se ha considerado que es un mercado aceptable. Por ejemplo, cuando piensas que el motor del crecimiento es el individuo que maximiza su propia utilidad y piensas que cualquier barrera que se le ponga a eso es mala, entonces minimizar los impuestos es bueno. Y un Estado que piensa así puede dejar que la gente minimice los impuestos porque, incluso si no es legal, se puede pensar que es una “fuerza para el bien”, una “fuerza para el progreso”. Lo que quiero decir con esto, es que no creo que se pueda entender bien la evasión fiscal si se olvida de la oferta, quiénes son los actores económicos que ayudan a la gente a evitar que pague impuestos; si se olvida la forma en que esta industria a veces está regulada y a veces no. Hay una tendencia a olvidar todo esto y en ese artículo que citas quería recordarlo. No creo que, en la mayoría de los casos, la gente se despierte y quiera evadir impuestos. Lo que ocurre es que se vuelven muy ricos y luego comienzan a ser blanco de los bancos off-shore y de la industria que crea empresas ficticias con el fin de minimizar el pago de impuestos.

-Chile está discutiendo ahora la reducción del secreto bancario. ¿cuál es la importancia de reducir ese secreto en el marco de la necesidad de transparencia que hemos conversado?

-Es muy importante, porque lo que sabemos hoy a partir de toda la investigación sobre la evasión de impuestos es que cuando hay un tercero que reporta información --y no el mismo contribuyente--, la evasión de impuestos es muy baja. Y viceversa, cuando no hay una parte independiente, la evasión de impuestos tiende a ser muy alta. El banco puede ser esa tercera parte independiente y reportar información sobre intereses y dividendos ganados por sus clientes. Pero si hay secreto bancario, eso significa que se crean posibilidades de evasión fiscal. Y aquí estamos hablando de la evasión de impuestos sobre los ingresos financieros, que se concentra entre los ricos, por lo que mantener el secreto bancario es esencialmente como decir, “creemos que los ricos deben tener la posibilidad de evadir impuestos si quieren”. Esa no parece una gran idea.


Reforma tributaria

Es bastante claro que la concentración extrema riqueza va de la mano de una extrema desigualdad. En Chile, sin embargo, todavía se oye el argumento de que la desigualdad es un problema de envidia como creían los Chicago Boys. O se afirma que la desigualdad no sería un asunto tan grave, pues se cree, equivocadamente, que se estaría reduciendo.

Una reciente investigación del economista Ignacio Flores, permite ver la desigualdad chilena en una perspectiva más clara, y conectarla con el problema de la concentración de la extrema riqueza. Usando datos tributarios y de las Cuentas Nacionales, entre otras fuentes, Flores muestra que entre 2000 y 2019 el 1% más rico se quedó con más del 30% del ingreso nacional; y que el 10% más rico capturó poco más del 60% del ingreso del país. Mientras, los que menos ganaron, es decir, el 50% de menores ingresos, recibió apenas de entre 6% y 8% del ingreso total[4].

Esa distancia, sostiene Flores, se ha mantenido estable durante los último 10 años. “La historia sobre la baja de la desigualdad en Chile es una ilusión”, escribió en un capítulo del libro Impuestos justos para el Chile que viene. Si eso no cambia, y volvemos a crecer, el 60% de todo lo que crezcamos se lo seguirá llevando un 10% de la población.

Pero la diferencia de la desigualdad de ingreso (es decir, lo que las personas reciben mensualmente) no es tan grande como la desigualdad de riqueza. Para graficar la distancia de riqueza entre la gente común y los superricos chilenos, Flores y Pablo Gutiérrez transformaron las fortunas chilenas en sueldos mínimos[5]. Según sus estimaciones, hay 35 mil personas que tienen un patrimonio superior a los 5 mil sueldos mínimos. Y en la parte más alta de la distribución, hay individuos con patrimonios sobre los 100 mil sueldos mínimos. Una persona que hoy gana el mínimo tendría que haber empezado a ahorrar hace 8 mil años para tener ese patrimonio. Eso es antes que se construyeran las pirámides de Egipto.

-En Chile vamos a tener pronto una nueva reforma tributaria, y es posible que incluya un impuesto a la riqueza. Tú eres un promotor de ese tipo de impuestos ¿Cuáles crees que serían los beneficios de su implementación en un país con una alta desigualdad como Chile? Algunos se preguntan si no es mejor gravar las rentas del capital.

-La razón principal por la que se necesita un impuesto sobre el patrimonio es porque para los individuos muy ricos es muy fácil tener mucha riqueza y declarar pocos ingresos tributables. Eso significa que hoy los individuos que tienen la mayor capacidad de pagar impuestos pueden fácilmente pagar muy poco o a veces cero. Y no es ideal que las personas más ricas del país hagan eso. La razón por la que sucede es porque cuando eres súper rico, puedes estructurar tu riqueza para no generar dividendos o ganancias de capital. Y cuando necesitan comprar cosas, no venden sus acciones sino que pueden pedir dinero prestado poniendo sus acciones como garantía. Es muy fácil. Para decirlo de otra manera, hay personas ricas y extremadamente ricas que no tienen muchos ingresos imponibles. Entonces dado que nunca vas a ser capaz de hacer tributar correctamente a los multimillonarios sólo con los ingresos, necesitamos otro instrumento para un sistema fiscal razonable. En consecuencia, un impuesto sobre la riqueza es la forma adecuada de gravar a los multimillonarios. Hay varias investigaciones en distinto países que muestran que los multimillonarios pagan una tasa de impuestos a la renta muy baja, de apenas el 2%.

-¿Crees que los impuestos sobre el patrimonio son lo suficientemente potentes como para modificar la concentración de la riqueza? Algunos se cuestionan ese impuesto puede cambiar mucho las cosas.

-Eso depende de la tasa. Por otra parte, lo que fundamentalmente hace un impuesto sobre la riqueza es que tiende a hacer la riqueza más joven. Digamos que creas un negocio, una startup muy exitosa y cuando tienes 30 años, te conviertes en un multimillonario. Eso es genial. Cuando no hay impuesto sobre el patrimonio, es muy fácil que sigas siendo multimillonario y el principal propietario de la empresa hasta que tengas 70 o 80 años. Con un impuesto sobre el patrimonio, se hace más difícil, porque cada año tienes que pagar el 2%, el 3% u otra fracción de tu riqueza. Esto significa que los más ricos no serán siempre las mismas personas. Es decir, creas un negocio exitoso, pero luego poco a poco vas a perder tu participación en ese negocio y otras personas que también podrían tener grandes ideas tendrán la oportunidad de cambiar la forma en que el negocio funciona. Eso es lo que el impuesto sobre la riqueza hace esencialmente. En Estados Unidos esto ya se hace con el impuesto a la herencia que es un gran impuesto sobre la riqueza. La única diferencia es que el impuesto a la herencia es una vez en la vida, en el momento de la muerte, y la pregunta es, ¿es bueno esperar a que la gente muera para hacerlos tributar? Tiene sentido intentar algo que sea más gradual que simplemente un impuesto cero y luego boom, un impuesto a la herencia.

-La experiencia pasada de los países de la OCDE muestra que los impuestos al patrimonio han sido bastante ineficaces a la hora de aumentar los ingresos fiscales, y algunos sostienen que podría haber otras reformas más eficaces para hacerlo. ¿Cuál sería su respuesta a esto?

-Lo primero que diría es que para que este impuesto funcione hay que asegurarse de gravar a los más ricos. Los impuestos europeos sobre la riqueza no hicieron eso. No eran impuestos sobre los multimillonarios. De hecho eximían a los multimillonarios porque tenían todo tipo de exenciones como, por ejemplo, si poseías más del X% de una empresa. Así que en la práctica, eran impuestos sobre la clase media-alta, es decir, sobre los ricos, pero no los superricos. Eran como súper impuestos a la propiedad. Los impuestos sobre la propiedad son gravámenes sobre la riqueza de la clase media que posee una vivienda. Los impuestos europeos sobre la riqueza eran impuestos sobre la gente con grandes casas, algo de riqueza financiera pero no grandes propietarios de grandes negocios y fortunas. El tipo de impuesto que se discute hoy en Chile y en muchos otros países es muy diferente.

-¿Crees que realmente va a aumentar la recaudación?

-Diría que si tratan de gravar a los más ricos, si no crean exenciones para ningún tipo de activo, si simplemente dicen “vamos a medir el valor de mercado neto de la riqueza de las personas, y a partir de un cierto nivel, no importa si es vivienda, acciones en empresas, la riqueza va a ser gravada”, entonces es obvio que va a generar una gran cantidad de ingresos, por dos razones. 

Una es que la riqueza es muy grande en relación con los ingresos. En Chile, la riqueza total de los hogares es 4 veces el PIB total. Eso significa que si tienes un impuesto sobre la riqueza total que es de sólo el 1%, recaudaras el 4% del PIB en ingresos. Consideremos ahora que los impuestos en Chile son del orden del 20% del PIB. Entonces si se aplica un impuesto del 1% sobre la riqueza, la relación entre impuestos y PIB aumenta del 20 al 24%, lo que supone una gran cantidad de recursos fiscales adicionales.

La segunda razón es que la riqueza está muy concentrada en Chile, por lo que se puede recaudar una gran cantidad de ingresos eximiendo al 99,9% de la población y centrándose en el 0,1% superior de la distribución de la riqueza, que posee el 20-25% de la riqueza total y teniendo tasas que podrían ser más altas que el 1% descrito. Podríamos hacer fácilmente los cálculos. El 0,1% superior --uno de cada 1.000 individuos-- posee el 25% de la riqueza total. La riqueza total en Chile es 4 veces el PIB. Así que el 25% de la riqueza es un 100% del PIB. Esa es la base imponible. Entonces se elige la tasa. Con un 1% se obtiene el 1% del PIB en recaudación. Con el 2%, se obtiene el 2% del PIB en recaudación. Si el tipo es del 3%, se obtiene el 3% del PIB en recaudación. Todo ello en un país en el que la relación entre impuestos y PIB es realmente baja, un 20%, en comparación con otros países de la OCDE. La diferencia sería grande, sin duda.

Quiero enfatizar que los impuestos a la riqueza son importantes hoy porque la riqueza es grande en comparación con los ingresos y con el PIB. Hoy en Chile una gran cantidad de ingresos provienen del IVA, de los impuestos al consumo, los impuestos indirectos. Y el IVA fue creado en los años 50 y 60 en Francia y otros países en un momento en que la riqueza en relación al PIB era baja. El valor del stock de riqueza era bajo, y la concentración de la riqueza estaba en un nivel históricamente bajo. En esa época se quería fomentar el ahorro y la acumulación de riqueza porque estábamos en un contexto de post guerras mundiales. En 1955 tenía sentido decir “no hay mucho dinero que recaudar gravando la riqueza y queremos fomentar el ahorro, así que vamos a gravar el consumo. Hagamos un IVA”. Pero en 2022 la situación es justo la contraria; hoy la riqueza es muy grande en relación con los ingresos y el PIB, la concentración de la riqueza es muy alta y la desigualdad está aumentando. 

Por eso hoy, el impuesto que hay que fomentar no es el IVA. El impuesto sobre la riqueza es el impuesto de estos tiempos.


NOTAS:

[1] Según datos del World Inequality Report (https://wir2022.wid.world/) la concentración del Ingreso en el top 1% en Rusia es del 21% y en Chile es del 27%. Respecto de la concentración de la riqueza el top 1% en Rusia tiene el 48% y el 1% de Chile captura el 49,5%.

[2] El reporte puede verse aquí. https://wir2022.wid.world/

[3] Una explicación más detallada se puede ver en la conferencia de Gabriel Zucman en The City University of New, 2017 desde el minuto 35.

[4] Flores presentó sus datos en el libro Impuestos justos para el Chile que viene donde es autor de dos capítulos: "Desigualdad y distribución del crecimiento económico en Chile" y "Riqueza en Chile: Medición y tributación", en coautoría con Pablo Gutiérrez.

[5] Ver capítulo "Riqueza en Chile: Medición y tributación" de Ignacio Flores y Pablo Gutiérrez en el libro Impuestos justos para el Chile que viene.



* Publicado en Tercera Dosis, 01.05.22. Gabriel Zucman es profesor asociado de Economía en la Universidad de California, Berkeley, director del Centro sobre Desigualdad de Riqueza e Ingresos, James M. and Cathleen D. Stone de la UC Berkerly, y director del Observatorio Tributario de EU.

Peter Thiel contra la prensa




Por 2.000 dólares, cualquier millonario puede contratar ex agentes de la CIA y el FBI para “investigar” un artículo. Una inteligencia artificial dicta el veredicto. El periodista queda fichado para siempre. D’Souza fue explícito al definir a su cliente ideal: “Solo el 1% de arriba importa. Son las personas que van a ser los creadores de valor”.


Mesa de Noticias de El Mostrador


El sistema es tan simple como perturbador. Un millonario paga entre 2.000 y 10.000 dólares. Señala un artículo que no le gusta. Un equipo de “investigadores” disecciona el texto línea por línea. Varios modelos de inteligencia artificial actúan como “jurado”. El periodista recibe un correo: “Alguien presentó una objeción contra algo que escribiste”. Comienza una cuenta regresiva pública. Y en algún momento, su nombre queda registrado para siempre en el “Honor Index” de la plataforma: una puntuación de credibilidad asignada por un algoritmo financiado por actores con claros incentivos para poner bajo escrutinio el periodismo de investigación.

Esto no es ciencia ficción. Es Objection AI, la startup lanzada en abril de 2026 por Aron D’Souza con financiamiento de Peter Thiel, cofundador de PayPal, Palantir y padrino intelectual y financiero del trumpismo tecnológico. El mismo hombre que en 2016 gastó en secreto 10 millones de dólares para hundir al medio digital Gawker a través de la demanda de Hulk Hogan, un proceso que terminó con un veredicto de 140 millones de dólares, la quiebra del medio y el despido de toda su redacción.


La maquinaria: la IA y exagentes del FBI, la CIA y el MI6

Objection AI se presenta como una plataforma de pago donde cualquiera que considere que fue “reporteado” injustamente puede presentar una queja contra el artículo de un periodista por un precio inicial de 2.000 dólares.

El sistema, según su propio material de prensa en un sitio que actualmente se encuentra “en reconstrucción”, se basa en un principio: “Hoy cualquiera puede publicar acusaciones. Casi nadie puede permitirse el lujo de desafiarlas. Objection cambia eso. Ofrece a todos una forma rápida, asequible y basada en evidencia para disputar declaraciones en los medios”.

Los insumos son recopilados en parte por un equipo de “investigadores freelance”, que la propia empresa describe como “integrado por exagentes del FBI, la CIA y el MI6 británico”, aunque esas credenciales no han sido verificadas de forma independiente por medios u organismos externos. Luego, esa información es procesada y alimentada en lo que Objection AI denomina “Honor Index”, una puntuación numérica que, según la compañía, busca reflejar la integridad, precisión y trayectoria de un reportero.

El “jurado” de IA está conformado, según la empresa, por modelos de xAI, Anthropic, OpenAI, Google y Mistral. En su sitio web, Objection afirma que la inteligencia artificial “adjudica a través de un proceso escalable, auditable y libre de incentivos” y que “modelos diversos debaten de forma adversarial” y “pueden entrenarse para excluir emoción, sesgo e ideología”.

Lo que la empresa no explica en ninguna parte es quién diseña esos parámetros, con qué datos fueron entrenados los modelos y bajo qué premisas ideológicas opera el sistema que pretende ser árbitro neutral de la verdad.

Según la metodología que el propio D’Souza describió al medio TechCrunch, los registros primarios —solicitudes regulatorias, correos oficiales— tienen el mayor peso en la evaluación, mientras que los testimonios de denunciantes anónimos están clasificados casi al fondo. El fundador fue explícito: usar “una fuente completamente anonimizada que no ha sido verificada de forma independiente” resultaría en una puntuación más baja. Traducido: proteger a una fuente —deber ético elemental del periodismo de investigación— es, bajo esta lógica, un defecto metodológico.

El sistema tiene además una segunda mordaza. Según su propio sitio web, Objection aconseja a sus clientes exigir que cualquier periodista que quiera entrevistarlos firme previamente un contrato aceptando la jurisdicción de la plataforma para arbitrar eventuales “disputas mediáticas”. El periodista queda entonces ante un callejón sin salida: firma y somete su trabajo al juicio de un algoritmo financiado por Thiel; no firma y la negativa misma puede convertirse en argumento contra él.

El primer caso documentado lo vivió Gary Baum, periodista de The Hollywood Reporter: Michael Sackler —heredero de Purdue Pharma, el laboratorio del OxyContin que dejó cientos de miles de muertos en Estados Unidos— pagó a Objection para “juzgar” un artículo crítico sobre su “lavado de imagen” publicado cinco años antes. La página del caso fue designada “Sackler v Baum (2026)” y exhibía una cuenta regresiva pública hacia un veredicto. El veredicto nunca llegó. La página fue desconectada. Luego el sitio completo de Objection se fue a negro, con un mensaje que decía estar “reconstruyendo para un futuro epistémico y basado en fuentes primarias”.

D’Souza explicó que la empresa retendría cualquier adjudicación hasta anunciar “una nueva asociación estratégica importante”. El tribunal de los ricos no pudo fallar en su primer caso.


El hombre detrás del telón: D’Souza, el operador de Thiel

Aron D’Souza es el fundador y CEO de Objection. También fue el arquitecto de la campaña legal de Peter Thiel contra Gawker Media, el proceso que usó al luchador Hulk Hogan como demandante y terminó con la quiebra del medio.

Tiene un título en derecho por Oxford y un doctorado en propiedad intelectual, y afirma haber fundado doce empresas. Es el operador que Thiel necesita: alguien dispuesto a hacer el trabajo que un multimillonario no puede hacer públicamente.

Entre sus allegados figuran Thiel, el multimillonario alemán de biotecnología Christian Angermayer y el CEO de OpenAI Sam Altman, quien en 2018 describió a D’Souza ante la prensa como “brutalmente ambicioso” y “obsesionado con el estatus y el poder”.

D’Souza es además el fundador de los Enhanced Games, una competencia atlética internacional que permite explícitamente el uso de sustancias dopantes bajo supervisión médica —una suerte de Juegos Olímpicos donde el doping no solo está permitido sino que es parte del espectáculo—. La primera edición se realizó en Las Vegas en mayo de 2026 y fue recibida con rechazo generalizado por la comunidad científica y el mundo del deporte. Ese proyecto también cuenta con el respaldo financiero de Thiel y de Donald Trump Jr.

Y sobre Objection en particular, D’Souza fue explícito al definir a su cliente ideal: “Solo el 1% de arriba importa. Son las personas que van a ser los creadores de valor”.


“Protección de alta tecnología para los ricos y poderosos”

El Boston Globe y Coda Story, entre otros medios especializados, apuntaron a la misma ausencia: Objection no tiene criterios públicos de evaluación, árbitros independientes ni instancias formales de apelación —los atributos mínimos que sí tienen los consejos de prensa y los organismos de autorregulación mediática en democracias consolidadas. La plataforma responde únicamente a sus inversores y a su propia estructura de honorarios.

Los veredictos, además, no son legalmente vinculantes. Tampoco necesitan serlo. Chris Mattei, abogado especializado en derechos civiles y difamación, lo resumió ante Novara Media: es “un sistema de protección de alta tecnología para los ricos y poderosos”. Jane Kirtley, profesora de derecho mediático y ética periodística en la Universidad de Minnesota, fue más específica sobre el daño real en declaraciones a TechCrunch: “todo periodista que sepa que una queja puede generar una puntuación pública permanente sobre su nombre tiene una razón más para dudar antes de publicar una investigación sobre un sujeto con dinero”.

La misma revista, que realizó la entrevista más detallada con D’Souza al momento del lanzamiento, describió al equipo de investigadores en términos más modestos que el propio marketing de la empresa: “freelancers, ex agentes del orden público y periodistas de investigación”.



* Publicado en El Mostrador, 30.06.26.

ONU: Israel comete genocidio al atacar deliberadamente a niños palestinos




Las autoridades y fuerzas de seguridad israelíes han cometido crímenes de guerra y de lesa humanidad contra niños palestinos, concluyó una comisión especializada de la ONU. Su informe documenta muertes, heridas, hambre, tortura y la destrucción de escuelas, hospitales y otras estructuras esenciales para la infancia, y aporta nuevos elementos a su conclusión previa de que se ha cometido un genocidio en Gaza.


Noticias ONU


La Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU [1] sobre el Territorio Palestino Ocupado presentó este martes un informe de casi 100 páginas sobre las violaciones y crímenes cometidos contra niños palestinos desde el 7 de octubre de 2023 hasta el 31 de marzo de 2026.

La investigación abarca Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, y es el primer informe de un órgano investigador de la ONU dedicado específicamente a los crímenes y violaciones contra niños palestinos.

Según la Comisión, las autoridades y fuerzas de seguridad israelíes son responsables de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, incluida la persecución, en Gaza. En Cisjordania, incluida Jerusalén Este, determinó que se han cometido crímenes de guerra.

La Comisión ya había concluido en una investigación anterior, centrada específicamente en Gaza, que se había cometido genocidio en ese territorio.

“Sobre la base de todas las pruebas reunidas, el informe formula conclusiones jurídicas y determina que las autoridades y las fuerzas de seguridad israelíes atacaron y mataron deliberadamente a niños palestinos y destruyeron su infancia", Srinivasan Muralidhar. "El informe publicado hoy aporta nuevos elementos que sustentan la conclusión de genocidio”, agregó.


Miles de niños muertos y heridos

Más de 20.000 niños palestinos murieron y más de 44.000 resultaron heridos entre octubre de 2023 y octubre de 2025, según los datos citados por la Comisión. Los menores representan cerca del 30% de todas las personas fallecidas en el territorio palestino ocupado.

La investigación sostiene que muchos de ellos murieron en ataques aéreos con explosivos de gran potencia y amplio radio de impacto. También documenta casos de niños alcanzados por disparos de drones, francotiradores y otras armas en la cabeza o la parte superior del cuerpo.

Los expertos afirmaron que las pruebas reunidas revelan un patrón de conducta destinado a destruir la continuidad biológica y el futuro de la población palestina en Gaza.

A su juicio, el ataque deliberado contra niños constituye uno de los elementos que demuestra la intención específica de destruir, total o parcialmente, al grupo palestino en ese territorio.

“La protección, el cuidado y la supervivencia de los niños palestinos y de las mujeres embarazadas están estrechamente vinculados al derecho fundamental del pueblo palestino a la autodeterminación”, dijo Muralidhar. “Al atacar a los niños, Israel está erosionando la estructura fundamental de la sociedad palestina”.

La Comisión indicó que su investigación se basó en entrevistas y grupos de discusión con víctimas y testigos, incluidos niños; informes médicos; análisis forenses; fotografías y videos; y material de fuentes abiertas sometido a procesos de verificación digital.


Una infancia sin escuela, hospitales ni alimentos

El informe también documenta la destrucción de instalaciones fundamentales para la supervivencia y el desarrollo de los niños, entre ellas escuelas, universidades, hospitales y orfanatos.

Según la Comisión, el 97% de las escuelas de Gaza han sido destruidas y el 95% de las universidades han resultado afectadas. De las 38 universidades del territorio, 22 habrían quedado completamente destruidas.

Los investigadores consideran que la destrucción de las instituciones educativas no solo priva a los niños de su derecho a la enseñanza, sino que socava las bases sociales e intelectuales de la sociedad palestina.

La Comisión sostuvo que Israel ataca a los niños para debilitar la vitalidad demográfica de la población palestina y negar su derecho a la autodeterminación.

El informe también denuncia la imposición de condiciones de vida que obstaculizan la supervivencia de los menores, incluida la privación de alimentos y atención médica.

Hasta el 1 de octubre de 2025, se habían registrado 151 muertes de niños por desnutrición, según los datos citados por la Comisión. Los expertos también documentaron más de mil casos de menores que sufrieron amputaciones entre octubre y diciembre de 2023.

Chris Sidoti, miembro de la Comisión, relató el caso de una niña de 12 años con enfermedad celíaca que murió de desnutrición aguda. Según explicó, durante el asedio no pudo acceder a los alimentos sin gluten que necesitaba ni recibir el tratamiento adecuado. La solicitud para evacuarla de Gaza con fines médicos fue aprobada dos semanas después de su muerte.

“No murió de enfermedad celíaca”, subrayó. “Murió de hambre”.


Violaciones que continúan

La Comisión afirmó que las violaciones contra niños palestinos continuaron después del alto el fuego anunciado en octubre de 2025.

Entre los hechos documentados figuran tortura, tratos inhumanos y degradantes, violencia sexual y de género, así como ataques contra instalaciones sanitarias y educativas.

Los expertos también se refirieron a la situación en Cisjordania. En uno de los casos investigados, un adolescente de 14 años herido de bala murió después de permanecer unos 45 minutos sin recibir asistencia médica.

La Comisión sostuvo que soldados israelíes impidieron que la madre del menor y una ambulancia se acercaran a ayudarlo, e identificó a la unidad militar que, según dijo, operaba en la zona en el momento de los hechos.

Sidoti afirmó que el niño murió desangrado mientras los soldados no le prestaban ayuda e impedían que otros lo hicieran. “Sabemos quiénes son”, dijo al referirse a la unidad señalada por la investigación.


Llamado a la rendición de cuentas

La Comisión pidió a los Estados adoptar medidas para garantizar la rendición de cuentas por las violaciones cometidas contra niños palestinos.

Entre sus recomendaciones, solicitó investigar a individuos y organizaciones sospechosos de participar en actos de violencia ilegal mediante tribunales nacionales o el principio de jurisdicción universal.

También instó a los Estados a cumplir las órdenes de arresto emitidas por la Corte Penal Internacional, emplear todos los medios razonablemente disponibles para prevenir genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, y suspender las transferencias de armas, equipos o materiales que puedan utilizarse para violar el derecho internacional.

Los expertos indicaron que la Comisión ha compartido información con la Corte Penal Internacional, la Corte Internacional de Justicia y algunos Estados, y que seguirá colaborando con las autoridades judiciales que investiguen posibles responsabilidades.

Al cerrar la presentación, Sidoti pidió que las decenas de miles de niños afectados no queden reducidos a estadísticas.

“Hay que ver a estos niños como individuos, con identidades, con vidas que estaban viviendo y con futuros que ahora han quedado truncados”, afirmó.


NOTA:

[1] La Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental, e Israel fue establecida por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas el 27 de mayo de 2021 para «investigar, en el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental, y en Israel, todas las presuntas violaciones del derecho internacional humanitario y todas las presuntas violaciones y abusos del derecho internacional de los derechos humanos ocurridos hasta el 13 de abril de 2021 y desde entonces». La resolución A/HRC/RES/S-30/1 solicitó además a la comisión de investigación que «investigara todas las causas subyacentes de las tensiones recurrentes, la inestabilidad y la prolongación del conflicto, incluidas la discriminación y la represión sistemáticas basadas en la identidad nacional, étnica, racial o religiosa».





* Publicado en Noticias ONU, 23.06.26.

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